martes, 27 de abril de 2010

fruta

sera tan breve como comer una fruta.
sera tan bueno como comer una fruta.
fabio guerra en Mirá vos combina fruta, breve y bueno*


La cáscara de banana
es al pulpo más amarillo
que conozco.
La manzana
una frutilla demasiado gorda
y el melón, un huevo de dinosaurio.

(Un secreto:
las uvas, son todas primas).





*mirá vos de fabio guerra y 21 poemas raritos de fernando gonzález, son un libro doble de poesía para niños, publicado por ALFAGUARA. Las ilustraciones son de alfredo soderguit y sebastián santana

sábado, 17 de abril de 2010

la palabra es ungir

ya sea en el mediterraneo y sus prestigiosas olivas, o en la vasta america y su omnipresente maiz, hay un producto nacido de ellos, que por su calidad se ha tornado simbolo por derecho propio.
el aceite ha abandonado las cazuelas, donde ardientemente abraza al ajo, para saltar a la frente de santos y reyes.
su naturaleza nos atrapa, es brillante, terso, delicioso y su sabor indica sus multiples origenes.
y de multiples origenes son los poetas citados hoy, uno el uruguayo Milton Schinca del libro De la aventura
y a continuacion el valenciano Carlos Marzal desde Metales pesados. juntos van revelarnos su naturaleza y destino, mejor dicho van a ungirnos.

Propágase el testimonio de una cierta sustancia.

cocineras del mundo: este aceite se dice
elaborado mediante licuacíon , según calculos,
de reductibles materias solares,
color de sol, temple de sol,textura
de la mas limpia estrella que nos mira.

Descendamos hasta el misterio de su nacimiento:desde una torre infalible
en la cúspide de un laboratorio
un rayo en su paso se captura;
se le conduce hasta una sala inmaculada
donde se lo verá debatirse sobre placas
dispuestas como camas
tal como un jabalí herido haría
dispuesto a no ceder su libertad homicida. allí cae
no obstante el rayo porque manos de poderosa tiniebla
lo enhebran por canales infusibles
y así, como cascadas de oro,corre
hasta retortas que giran
como el propio sol lo hiciera.

entonces témpanos bajos flanquean oportunamente
la sustancia casada. La rebajan
a condicion manipulable. Vienen luego
legiones de operarios
heroicos en sus overoles fulgurantes, y comienzan
prolongados procesos
regidos por relampagueos de ecuaciones
hasta que por un esplendoroso atanor surte
inédito el chorro esparciendo su gloria
que hará cantar por siempre al oro sometido.

tal la historia puntual, cocineras amigas,
de este aceite procurado desde lo puro. mejor veamos
sus propiedades imanentes ahora, cuando se vierte
en los abismos imprecisos de lo organico, entre
rodajes tenebrosos.

es el sol mismo, dice; esa vieja majestad
que como un señor ha condescendido a visitarnos
con su estela indesgastada, con su corte de destel.
trae paquetes de perduración en sus dos manos,
lingotes de intemporalidad,y entonces se comporta
como un embajador regio de la altura, un enviado
con las credenciales de alguien que, celeste,
controlara el orden decisivo de todo mundo.

"aqui vengo," dice él mismo; "sin amor
pero con glorias seguras. no haré
depositario de mi bien
a ninguna delegacion que alegue representar
la fragilidad de lo humano. Porque conozco
tales imposturas me propongo
recorrer yo mismo hombre por hombre,
miseria por miseria,
acabamiento por acabamiento. bajaré incansable
a los cuerpos, me deslizaré
por sus llanuras condenadas,
infundiré en ellas esta carga
de perennidad que traigo, esta reserva inagotable
que lo alto envía
y elijo este disfraz humilde,
este traje doméstico de personaje culinario,
esta inequivoca apariencia cotidiana
sin grandeza, cocineras del mundo".



Cuatro gotas de aceite

Cuatro gotas de aceite
sobre un trozo eremita de pan blanco
o sobre el obsequioso corazón
de un tomate maduro en sacrificio,
nos aleccionan con su desnudez,
con su absoluta falta de consejo.

La belleza del mundo es tan frecuente,
tan desinteresada de sí misma,
que hasta que se desvanece en certidumbre,
y acaba por nublarse a nuestros ojos.
Por eso es un pecado
de extrema ingratitud no dar las gracias
en alto con la voz del pensamiento
y con la muda fe de los sentidos.

En la desposesión está la esencia,
en la simplicidad, lo permanente.
Para ungir con lo bello nuestra carne
hay que buscar lo bello donde ha estado
despierto en claridad desde el principio.

El hecho de verter las cuatro gotas,
cuatro lágrimas densas de oro humilde,
sobre las migas cándidas, supone
un acto elemental
contra la ruina
una rúbrica más
contra la muerte.

sábado, 10 de abril de 2010

eros en griego no quiere decir dulce (pero deberia)

de los sabores que el ser humano distingue, quiza solo lo dulce tiene asignado una correspondencia tan marcada con un sentimiento; lo amargo no cuenta si pensamos que sus asociaciones son por opocision a lo dulce.
es dulce lo erotico, y no solo es dulce sino pegajoso, como algunos de sus exponentes (en cualquiera de los dos terrenos).
cualquier situacion que nos produzca placer, y en la piara lo sabemos, se asocia a este sabor (como el "dolce far niente").
como sabor, su posibilidad de mezcla con los otros es sumamente interesante, produciendo combinaciones muchas veces sorprendentes.
y como lo dulce y lo erotico es la mezcla de hoy, que mejor que pedirle auxilio a la poeta Marosa di Giorgio, practicante de la llamada prosa poetica en muchas ocasiones, y en muchas mas, dueña de la clave del erotismo en nuestras letras orientales. de La Flor de Lis, editorial El Cuenco de Plata (justo es nombrarlos por su bella labor):



Deja tu comarca entre las fieras y los lirios...



Deja tu comarca entre las fieras y los lirios. Y ven a mí esta noche oh, mi amado, monstruo de almíbar, novio de tulipán, asesino de hojas dulces. Así, aquella noche lo clamaba yo, de portal en portal, junto a la pared pálida como un hueso, todo llena de un miedo irisado y de un oscuro amor. Ya era la edad en que las abuelas habían retrocedido a moradas de subtierra y sólo sus almas perduraban encadenadas a las lámparas estremeciendo mariposas verdes y amarillas a la hora de los fuegos y los rezos. ¡Oh, mi amor!— lo clamaba yo, de puerta en puerta, de muro en muro- perdí mis trenzas, estoy desnuda, se cayó el sándalo de los medallones, la luna paró sobre las chimeneas su trineo de coral. Y no vienes, hombre, rosa, crimen, corazón. Voy a quebrar las almendras, a comer alabastro amargo. Voy a matar los panales. Me has hecho imaginar inútilmente tus médulas de sándalo, tu corazón de fuego. Ahora, reirán de mí las muertas que se acuerdan de tu amor. Así mentía yo, abrazada a su melena de oro, a su terrible miel. Él hablaba una lengua casi inteligible; pero, un rocío voraz, una lepra de flores, le terminaba el rostro. Y dentro estaban el azúcar y las cruces y los espejos con olor a jacintos. Nos acercamos a la mesa. Las abuelas renacieron en las lámparas. Le dije que iba a guardarlo, que iba a besarlo, que iba a guardar su corazón entre las piñas y los licores y las medallas. Otra vez jardín y sombras y columnas rotas y los cisnes serios como hombres. Empecé a matarlo. Porque no digas mi amor a nadie—a entreabrirle los pétalos del pecho, a sacarle el corazón. Él se apoyó en mi brazo, le latía con locura el almíbar de los dedos. Empezó a morir. Cerca del bosque empezó a morir. Rompí a llorar. Voy a matar los panales; voy a quebrar las almendras, a comer alabastro amargo. Su muerte siguió a lo largo del bosque. Quise recogerla en mi saya, reunirla en mis brazos, abrazarla. Voy a tener hijos de almíbar y de pétalos y no podrán besarte, oh, mi novio de miel, mi tulipán. Lloraba desesperadamente. Quería juntar los pétalos, reconstruir la miel, sacarlo de la muerte, ganarlo para siempre, que no tuviera fin este poema.

viernes, 9 de abril de 2010

alimentos esenciales

Tanto sea el pan, la sal o el vino; el aceite, la leche y la miel, han desarrollado una enorme literatura en torno a ellos, proporcional a su importancia en la formacion de las culturas, desde los fogones de las cocinas.
por ellos murieron y nacieron hombres y la tierra se abrio para recibirlos y a su vez para dar el fruto y comenzar la infinita cadena de la vida.
pero no son estos los esenciales que me convocan hoy, y mi origen rioplatense pueden tanto en mi condicion de cerdo como en la de mi piara.
por tanto con el auxilio del gran Sebastian Elcano y su Recetario de la memoria, recrearemos un plato enorme y con esta prosa que merece ser poesia, le abriremos luego, paso a Pablo Neruda




ATLANTIDA: LOS HONGOS DE LOS PINOS

"...un esplendoroso galardón hacía de la cocina de tía un tema de mitología familiar: las milanesas. Una escalopa resuelta de ese modo en su casa era un disco perfecto; dorado como la luz de un lienzo flamenco, relucía en la fuente escoltada por el cuarto de limón. El limón podía venir del limonero del jardín, oliendo a savia y con su jugo acortaba en la fritura la presencia del aceite.
Por perfectas que fueran, las milanesas eran un pretexto para una instancia lateral pero primigenia. Porque si las escalopas iluminaban el mantel, los frascos de encurtidos, bajaban de su sitial en la cocina y abrían su boca como el cuerno de la abundancia. Un torrente rojo y anaranjado dejaba libre a los pimientos, las berenjenas y los hongos, compañeros ideales, ayudantes imbatibles en el momento de acercar a la carne el complemento acidulado y tierno...."


y esta claro, Neruda trae lo que se merece toda milanesa

ODA A LAS PAPAS FRITAS

Chisporrotea
en el aceite
hirviendo
la alegría
del mundo:
las papas
fritas
entran
en la sartén
como nevadas
plumas
de cisne
matutino
y salen
semidoradas por el crepitante
ámbar de las olivas.

El ajo
les añade
su terrenal fragancia,
la pimienta,
polen que atravesó los arrecifes,
y
vestidas
de nuevo
con traje de marfil, llenan el plato
con la repetición de su abundancia
y su sabrosa sencillez de tierra.

el cerdo de la piara de epicuro

En una quinta de los alrededores de Roma vivía hace veinte siglos un Cerdo perteneciente a la famosa piara de Epicuro.

Entregado por completo al ocio, este cerdo gastaba los días y las noches revolcándose en el fango de la vida regalada y hozando en las inmundicias de sus contemporáneos, a los que observaba con una sonrisa cada vez que podía, que era siempre.

Las Mulas, los Asnos, los Bueyes, los Camellos y otros animales de carga que pasaban a su alrededor y veían lo bien que era tratado por su amo, lo criticaban acerbamente, cambiaban entre sí miradas de inteligencia y esperaban confiados el momento de la degollina; pero entre tanto él de vez en cuando hacía versos contra ellos y con frecuencia los ponía en ridículo.

También se entretenía componiendo odas y escribiendo epístolas, en una de las cuales animó inclusive a fijar las reglas de la poesía.

Lo único que lo sacaba de quicio era el miedo a perder su comodidad, que tal vez confundía con el temor a la muerte, y las veleidades de tres o cuatro cerditas, tan indolentes y sensuales como él.

Murió en el año 8 antes de Cristo.

A este cerdo se deben dos otres de los mejores libros de poesía del mundo; pero el Asno y sus amigos esperan todavía el momento de la venganza

Augusto Monterroso de, La oveja negra y demás fabulas.

Sí, este es el comienzo que buscaba para este blog,
Salvando las distancia y con todo respeto, el espiritu de este Cerdo poeta, es el que aqui reivindicare para mi.
¿y que buscara aqui este cerdo? pues nada menos que unir dos de sus pasiones, la poesia y la comida ; el orden solo lo pone la elegancia.
Por tanto tratare de encontrar textos de poetas, y a veces de quienes merezcan, aun por un momento el titulo, en donde estas pasiones se mezclen de forma clara y rotunda.
Morira esta bitacora en el intento?, quien lo sabe, lo que si perdurara en los siglos es el espiritu del Cerdo de la piara de Epicuro