sábado, 14 de abril de 2012

invitados: una pequeña falla II

que el clima de la comida lo es todo ya lo sabemos. y que depende mas de este que de la calidad de los alimentos (pero cuanto mejor....mejor) la sensación de haber pasado por un evento memorable.
y la calma es una de esas condiciones indispensables para el desarrollo del delicado intercambio que se da alrededor de la mesa tendida.
da cuenta de estas razones Juan Ruiz (Arcipreste de Hita), en su Libro del buen amor:


Ejemplo del ratón de Monferrado y del ratón de Guadalajara

Mur de Guadalajara un lunes madrugaba,
marchóse a Monferrado: en el mercado andaba;
un ratón muy barbudo le recibió en su cava:
convidóle a comer, ofreciéndole un haba:

están en la mesa pobre, buen gesto y buena cara;
hay muy poca comida, buena acogida y clara,
a los pobres manjares la amistad los repara.
Se quedó muy contento el de Guadalajara.

Hecha ya la comida, el manjar acabado,
convidó el de la villa al mur de Monferrado
a que aceptase el martes a ir a ver su mercado,
y, en agradecimiento, fuese su convidado.

Fue con él a su casa y diole mucho queso,
mucho tocino fresco, pues no estaba salpreso,
enjundias, pan cocido sin racionar su peso;
el ratón aldeano fue contento con eso;

manteles de buen lienzo, una blanca talega
toda llena de harina: allí el ratón se pega;
en honras y regalos al buen ratón anega;
alegría y buen rostro con aquesto se allega.

Hay en la rica mesa mucha buena vianda,
un manjar mejor que otro a menudo allí anda,
y, además, buena cara, cual ser huésped demanda:
agasajo y comida a los hombres ablanda.

Mientras comen y gozan, en medio del yantar,
la puerta del palacio comenzó a resonar:
la abría su señora que estaba ya al entrar;
los ratones, por miedo, huyen a más andar;

el de Guadalajara escondióse en su horado,
pero el otro razón está desorientado,
pues no sabe un lugar para estar amparado:
se quedó a la pared, en lo oscuro, arrimado.

Cerrada ya la puerta y pasado el temor,
estaba el aldeano con sudor y temor;
le apaciguaba el otro, dijo: <
alégrate ya y come lo que creas mejor;

este manjar es dulce, sabe como la miel.>>
Respondió el aldeano: <
al que teme la puerta el panal sabe a hiel;
para ti solo es dulce, tú come de él;

para el hombre con miedo no es dulce ni una cosa,
y no hay voluntad clara con vista temerosa;
con miedo de la muerte la miel no está sabrosa:
cualquier cosa es amarga en vida peligrosa;

prefiero roer habas muy seguro y en paz
que comer mil manjares molesto y sin solaz,
las comidas mejores, con miedo, son agraz
y todo es amargura donde hay miedo, rapaz;

por tanto detenerme aquí, casi me mato
del miedo que he tenido; y, cuando bien lo cato,
mientras estaba solo, de haber venido el gato,
me hubiese allí alcanzado, pasando yo mal rato;

tú tienes casa grande, mas ¡hay mucha compaña!;
comer buenas comidas y ¡esto es lo que te engaña!;
mejor es mi pobreza en segura cabaña,
porque mal pisa el hombre y el gato mal araña.>>

Con una paz segura es rica la pobreza;
para el rico que teme es pobre la riqueza:
siempre tiene recelo y, por miedo; tristeza;
la pobreza con gozo es segura nobleza.

Más valen con convento las sardinas saladas
y hacer a Dios servicio con monjas veneradas
que perder la mi alma con perdices asadas
y quedar bien burlada como otras deshonradas.

Juan Ruiz
Libro del buen amor
(Versión modernizada de Nicasio Salvador Miguel)

1 comentario:

  1. Estimado bloguero:

    te estaría muy agradecido si echaras un vistazo a la novela El evangelio de los Reyes Magos, una intriga sobre epicureísmo, arqueología y los orígenes del cristianismo, que sorprende en cada capítulo.
    Si tes gusta, y decides recomendar o mencionar la obra en tu blog, te lo agradeceré doblemente.
    También puedes pedirme la novela en versión ebook si te resulta más cómodo.
    Un cordial saludo, y gracias por tu atención


    http://evangelioreyesmagos.blogspot.com.es/2012/05/el-evangelio-de-los-reyes-magos-novela.html

    ResponderEliminar